12 Parques Nacionales más bonitos de España

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Aunque en España sólo hay un número limitado de Parques Nacionales, ¡son realmente impresionantes! Estos parques encierran el dramatismo y la belleza de algunos de los paisajes más prístinos e interesantes del mundo, y se han distinguido por su riqueza ecológica. Los parques nacionales de España abarcan desde pintorescas escenas de frondosos pastos verdes, cursos de agua azules y densos bosques, hasta montañas nevadas y regiones áridas y alpinas. Albergan desiertos volcánicos desolados, islas tropicales y refugios submarinos para la vida marina. Muchos de los parques del país se han comprometido con la conservación y el turismo sostenibles, y algunos incluso han recibido premios y designaciones por sus esfuerzos. La flora y la fauna son abundantes en cualquier parque, y varios de ellos han sido citados por tener algunas de las mejores oportunidades de observación de aves rapaces del mundo. Así que no olvide sus prismáticos y salga a explorar los hermosos parques nacionales de España.

1. Parque Nacional de los Picos de Europa

Picos De Europa Los Picos de Europa albergan uno de los paisajes más perfectos del mundo. En el norte de España, el parque recibe el nombre de sus tres cordilleras distintas: la Central, la Occidental y la Oriental. Todas ellas están atravesadas por desfiladeros llenos de ríos. En la época de la navegación, su tamaño era el primer indicio de tierra para los hombres en el mar. El parque alberga senderos fácilmente navegables y bien señalizados, que han demostrado ser la mejor manera de empaparse de la belleza natural de este entorno. Desde el parque se pueden divisar muchos miradores del mar, ya que éste se encuentra a apenas 20 kilómetros de distancia. Por lo demás, praderas, frondosos bosques de hayas y robles, afilados riscos, cursos de agua, altas cumbres y profundos barrancos caracterizan el parque. Nada está prohibido en el Pico de Europa. Es verdaderamente extraordinario.

2. Parque Nacional del Teide

Parque Nacional Del Teide Situado en las Islas Canarias, el Parque Nacional del Teide alberga la montaña más alta de España. El Teide contrasta con el resto de las tierras del parque, algo bajas. Es el parque nacional más visitado de Europa, con más de 3 millones de visitantes al año, y con razón. El paisaje recuerda a otro mundo, dominado en su totalidad por el suelo volcánico, y debido al tamaño del parque casi nunca está abarrotado. Cuevas, cráteres y ríos de lava están petrificados en piedra en esta zona, y los visitantes siguen deleitándose con la diversidad de vistas a la vuelta de cada esquina.

3. Parque Nacional de Ordesa

Parque Nacional De Ordesa Ordesa fue el primer parque nacional de España, y su belleza es realmente innegable. Aquí abundan las cascadas, los ríos y los arroyos. Se encuentran entre ricos y verdes pastos, densos bosques y escarpadas cumbres. Sin embargo, la cordillera de los Pirineos es el verdadero premio del parque. Forma un magnífico horizonte que entusiasma tanto a los visitantes como a los lugareños. La montaña más alta de esta cordillera es el monte Perdido, que irónicamente se encuentra a más de 3.330 metros sobre el nivel del mar. Es la cumbre calcárea más alta de Europa, y se distingue entre el horizonte. Entre el monte Perdido y sus macizos vecinos viven muchos animales, como el quebrantahuesos, el buitre leonado y el águila real, que sobrevuelan la zona.

4. Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia

Islas Atlánticas De Galicia Parque Nacional Las cuatro islas deshabitadas que componen las Islas Atlánticas de Galicia son un parque marítimo-terrestre. Además, es líder en turismo sostenible. El parque sólo está abierto al público durante los meses de verano para garantizar la conservación del paisaje natural. Por encima del agua, las playas de arena blanca, los cielos azules y los bosques de pinos dominan el paisaje. Mientras que bajo el agua cristalina del mar prosperan más de 200 especies de algas, junto a saludables arrecifes de coral y cuevas marinas únicas. Entre la vida marina que habita en estas aguas se encuentran diversos mariscos, delfines, ballenas y tiburones peregrinos. Esta cadena de islas fue en su día una popular guarida de piratas, por lo que hay abundantes historias marineras que contar.

5. Parque Nacional de Sierra Nevada

Sierra Nevada Parque Nacional El parque nacional de Sierra Nevada es el mayor parque nacional de España y alberga algunas de las mayores montañas de Europa. Como tal, uno de los aspectos más atractivos de este parque nacional es su increíble diversidad natural. La planta baja del parque está formada por frondosos valles, bosques y caminos fluviales. Sin embargo, los senderos que ascienden dan paso a bosques alpinos y a áridos picos montañosos. En un día claro, las vistas del Mar Mediterráneo y Marruecos son visibles desde la cordillera de Sierra Nevada. Entre las plantas que prosperan en estas agrestes condiciones alpinas se encuentran la violeta de Sierra Nevada, el enebro y el agracejo.

6. Parque Nacional de Cabaneros

Parque Nacional De Cabañeros El Parque de Cabaneros suele ser apodado el “Serengeti español”por su abundancia de animales. Es refugio de ciervos, linces ibéricos, jabalíes, zorros, nutrias y numerosas especies de aves, como la rara cigüeña negra, el águila imperial española, en peligro de extinción, los coloridos abejarucos y el buitre negro euroasiático. Durante la época de celo, no es raro ver a los ciervos machos trabando sus cuernos y batiéndose en duelo por la atención de las hembras. El paisaje es uno de los pocos ejemplos que quedan de bosque mediterráneo virgen, formado por una exuberante vegetación. Por lo demás, este enorme parque es de tipo sabana, con cordilleras que se entremezclan y que ofrecen unas vistas asombrosas del parque desde sus cumbres.

7. Parque Nacional de las Tablas de Daimiel

Tablas De Daimiel Parque Nacional Este parque es un paraíso para los observadores de aves. Las pasarelas planas de madera facilitan la exploración a pie del parque, compuesto por humedales, ríos y una rica flora. Los humedales son una importante parada para muchas especies de aves migratorias, como patos y gansos. Algunas de ellas deciden pasar el invierno o anidar en la zona. Entre los residentes durante todo el año se encuentra una variedad de aves acuáticas como la garza imperial y la garza real, la garceta común y el porrón pardo. A veces se puede observar una saludable población de especies de peces desde las altas plataformas que salpican el parque. Por lo demás, el parque es popular por sus impresionantes puestas de sol sobre los cursos de agua de la zona.

8. Parque Nacional de Aiguestortes

Parque Nacional De Aigüestortes Este parque nacional es la definición de naturaleza prístina. El paisaje está dominado por visiones de verde, azul y blanco, ya que las montañas nevadas dan paso a densos bosques y cursos de agua cristalinos. El parque cuenta con cerca de 200 lagos y los bosques albergan una gran variedad de pinos, abedules, hayas y coníferas. Este parque nacional es el único de este tipo en la región de Cataluña, y un excelente ejemplo de la cordillera pirenaica española. Aunque la fauna puede ser difícil de ver en esta zona, los afortunados visitantes se quedarán prendados de las cabras salvajes del parque, los quebrantahuesos y las marmotas.

9. Parque Nacional de Timanfaya

Parque Nacional De Timanfaya El telón de fondo de este parque nacional es realmente de otro mundo, y en las fotos podría incluso confundirse con Marte. A lo largo de la historia, el paisaje rojo y negro fue formado por los volcanes residentes en el parque que cubrieron la zona con lava ahora solidificada. En la actualidad, la mayoría de los volcanes están inactivos, pero los visitantes aún pueden sentir el calor de la tierra que irradia desde el suelo. Tanto es así, que al verter agua en el suelo, en algunas zonas, se produce un efecto de géiser. La flora y la fauna raras han encontrado formas especiales de prosperar en esta zona, lo que inicialmente inspiró a los conservacionistas a abogar por su protección. La Nasa incluso encontró un interés especial en este parque. Utilizaron el árido paisaje para ayudar a entrenar a la tripulación del Apolo 17.

10. Parque Nacional de Monfrague

Parque Nacional De Monfragüe El Parque de Monfragüe es realmente único. Es conocido por su típico paisaje ibérico, que alberga una abundante flora y fauna. Se dice que es uno de los mejores lugares de Europa para la observación de aves, y está cargado de rica historia. Más de 400 aves de rapiña tienen su hogar en Monfragüe. Se pueden ver buitres y águilas anidando en la ladera de la montaña, mientras que los martines pescadores y los ruiseñores se pueden ver junto a uno de los dos ríos del parque, el Tajo y el Tiétar. En el lugar se conservan las ruinas del castillo de Monfrague, asociadas a las leyendas locales, y aún perduran pinturas rupestres de la época prehistórica.

11. Parque Nacional de la Caldera de Taburiente

La Caldera De Taburiente Parque Nacional Los enormes picos de las montañas, la impresionante caldera y los raros pinos canarios autóctonos caracterizan este impresionante parque nacional. La caldera, un gran valle plano entre escarpadas cadenas montañosas, que da nombre al parque, tiene 10 km de ancho. La zona se creó hace más de 2 millones de años por una erupción volcánica y una fuerte erosión. Las mañanas suelen ser claras y luminosas en el parque, pero las tardes traen consigo mares de nubes que descienden sobre la caldera y dan lugar a un panorama totalmente diferente. La cara más alta de la montaña alcanza los 2.000 metros de altura desde el suelo de la caldera, lo que hace que los visitantes se sientan inequívocamente pequeños sin importar la hora del día.

12. Parque Nacional del Archipiélago de Cabrera

Archipiélago De Cabrera Parque Nacional Debido a la lejanía de este parque nacional, la zona ha permanecido prácticamente intacta durante milenios. Las islas están cubiertas en su mayor parte por campos de hierba de Neptuno y albergan numerosas especies de plantas endémicas. Sin embargo, la biodiversidad de las islas no se detiene ahí, ya que aquí prosperan muchos animales difíciles de encontrar en otras partes de las Baleares, como el lagarto negro y los caracoles de mar. En el océano circundante se refugian grandes poblaciones de tortugas, delfines y ballenas, mientras que en las costas viven impresionantes colonias de aves marinas.