
Parque Nacional Kluane
Hogar del monte Logan, la cima más alta de Canadá, y de enormes glaciares de hielo azul. Desde Haines Junction parten senderos como el de Kathleen Lake, accesibles en verano para todo tipo de caminantes.
El Yukón no se visita por casualidad: se elige con intención. Aquí los ríos siguen cauces salvajes, los glaciares dominan el horizonte y las noches de invierno bailan con auroras boreales. Si buscas espacios donde el plano humano aún es anecdótico, este territorio del noroeste canadiense es tu escenario.
Necesitarás vehículo de alquiler desde tu llegada; el transporte público entre localidades es inexistente. En Whitehorse y Dawson City podrás desplazarte a pie por el centro, pero para acceder a parques nacionales, termas o miradores el coche es imprescindible. Si viajas entre noviembre y abril, exige tracción a las cuatro ruedas y neumáticos adecuados para hielo.

Hogar del monte Logan, la cima más alta de Canadá, y de enormes glaciares de hielo azul. Desde Haines Junction parten senderos como el de Kathleen Lake, accesibles en verano para todo tipo de caminantes.

Ciudad histórica que conserva el espíritu de la fiebre del oro del Klondike con sus tabernas de madera y el famoso casino Diamond Tooth Gertie's. Es también punto de partida para recorrer el cercano Dredge No. 4, una draga de minería restaurada.

Sus aguas adquieren un color verde intenso gracias a la caliza del fondo y la luz solar. Se encuentra junto al pueblo de Carcross, a una hora de Whitehorse, y es parada habitual en ruta hacia el Paso White.

Conocido como el Patagonia del Ártico, ofrece picas afiladas de granito y tundra alpina a lo largo de la carretera Dempster. La acampada y las rutas de senderismo exigen preparación, pero recompensan con paisajes casi lunares.

Este antiguo barco de ruedas de paletas, restaurado y declarado lugar histórico nacional, explica el papel del transporte fluvial durante la fiebre del oro. Se visita en el propio centro de Whitehorse, junto al río Yukón.

Aguas termales naturales situadas a media hora de Whitehorse, ideales para un baño reconfortante tras una jornada de senderismo. Sus piscinas exteriores permiten contemplar el cielo boreal en temporada de auroras.
🌸 Mejor momento: Junio a septiembre; febrero-marzo para auroras
Alquila el vehículo con antelación y confirma que incluye kilometraje ilimitado; las distancias en el Yukón son enormes y los taxis interurbanos no existen.
Reserva alojamiento con varios meses de margen si viajas entre junio y agosto; la oferta hotelera en Whitehorse y Dawson City es limitada y se llena enseguida.
Lleva repelente de insectos y una red para la cabeza entre junio y agosto; los mosquitos son especialmente intensos al amanecer y al atardecer junto a lagos y zonas húmedas.
Por la mañana, recorre el centro histórico de Whitehorse y visita el SS Klondike y el MacBride Museum. Al atardecer, acércate a Miles Canyon para ver el río Yukón encajonado entre paredes de basalto; si te quedan fuerzas, termina el día en las Takhini Hot Springs.
Sal temprano hacia Haines Junction, puerta del Parque Nacional Kluane, y realiza el sendero de Kathleen Lake o contempla el glaciar desde el centro de interpretación. De regreso a Whitehorse, desvíate a Carcross para fotografiar el Lago Emerald y recorrer el pequeño desierto local.
Si dispones de tiempo y vehículo, inicia ruta hacia Dawson City o vuela desde el aeropuerto de Whitehorse para optimizar horas. Alternativa más tranquila: descenso en balsa por el río Yukón o visita a un criador de perros de trineo para conocer esta tradición local también en verano.











