
The Alamo, San Antonio
Misión del siglo XVIII convertida en símbolo de la independencia texana. La entrada es gratuita, aunque hace falta reservar hora con antelación para acceder al interior del templo.
Donde las distancias son enormes y cada parada cuenta una historia diferente
Texas desafía los tópicos con ciudades que vibran de cultura, parques nacionales de desierto rojizo y una costa que pocos exploran. En esta guía encontrarás rutas reales, consejos prácticos y planes para recorrer el estado sin perder tiempo ni dinero.
El coche de alquiler es la única opción viable para moverse entre ciudades, ya que no existe tren de pasajeros que una los destinos turísticos principales. Dentro de Austin, Dallas o Houston puedes usar autobuses urbanos, pero las atracciones dispersas hacen imprescindible contar con vehículo propio.

Misión del siglo XVIII convertida en símbolo de la independencia texana. La entrada es gratuita, aunque hace falta reservar hora con antelación para acceder al interior del templo.

Centro oficial de la NASA que expone cohetes reales y permite conocer el centro de control de las misiones Apollo. Cuenta con simuladores y visitas guiadas al laboratorio de entrenamiento de astronautas.

Parque nacional en la frontera con México donde confluyen desierto, montañas y cañones del río Bravo. Sus senderos ofrecen panorámicas de la sierra Chisos.

Calle comercial icónica repleta de tiendas de discos, cafeterías independientes y murales. Es el mejor lugar para captar el espíritu relajado de la capital texana.

Museo situado en el distrito de las artes que alberga más de 24.000 obras, desde arte precolombino hasta piezas contemporáneas. La entrada general es gratuita.

Franja virgen de 110 kilómetros en la costa del Golfo de México, accesible en coche. Es hábitat de tortugas marinas y ofrece playas mucho más tranquilas que las zonas urbanizadas del sur.
🌸 Mejor momento: Marzo-abril y octubre-noviembre
Alquila el coche antes de llegar y elige una tarifa sin límite de kilómetros, porque recorrerás cientos de kilómetros entre ciudades.
Si viajas entre junio y agosto, evita los senderos del desierto a mediodía y lleva siempre más agua de la que crees necesaria.
En San Antonio y Austin la escena gastronómica es enorme: reserva mesa con varios días de antelación en las parrillas más conocidas, especialmente si viajas en marzo durante las vacaciones universitarias o en el mes del Rodeo de Houston.
Recorre a pie el centro de Austin: visita el Capitolio Estatal, pasea por South Congress Avenue para comprar discos de vinilo y almuerza en un puesto de comida callejera. Por la tarde, sube al Monte Bonnell para ver la puesta de sol y acaba escuchando música en vivo en el distrito de Red River.
Tras conducir una hora desde Austin, explora The Alamo por la mañana y pasea por el Paseo del Río. Almuerza en el Mercado de Market Square y por la tarde visita la Misión San José, declarada Patrimonio de la Humanidad.
Dirígete a Fredericksburg, pueblo de raíces alemanas con bodegas locales y el Museo Nacional del Pacífico. Por la tarde, haz una excursión a Enchanted Rock para una ruta corta de senderismo entre granito rosa antes de regresar a Austin.











