Palacio Real de Aranjuez
Residencia oficial de primavera de los reyes de España desde Felipe II. Su interior conserva salas como el Salón de Espejos o el de Porcelana, además del Museo de la Vida Cotidiana en las dependencias reales.
Aranjuez es el único Real Sitio de España donde la naturaleza y el poder se diseñaron a la par. A menos de una hora de Madrid, sus jardines renacentistas y sus salones dorados conservan el ritmo pausado de las cortes del siglo XVIII.
El centro histórico se recorre perfectamente a pie; desde la estación de Renfe hasta el Palacio Real hay un paseo de diez minutos. Si quieres llegar al Real Cortijo de San Isidro o al Mar de Ontígola, sí necesitarás coche propio o un taxi, ya que el bus urbano cubre poco el extrarradio.
Residencia oficial de primavera de los reyes de España desde Felipe II. Su interior conserva salas como el Salón de Espejos o el de Porcelana, además del Museo de la Vida Cotidiana en las dependencias reales.
Diseñados en el siglo XVIII por Juan de Villanueva y otros arquitectos, ocupan casi ciento cincuenta hectáreas al este del Palacio. No te pierdas el Estanque de los Chinescos ni la Casa del Labrador, situada en su interior.
Se extienden junto a la fachada norte del Palacio Real, entre el Tajo y sus azudes. Su trazado renacentista esconde fuentes mitológicas como la de Hércules y Anteo, originales del siglo XVI.
Pequeño palacete de recreo construido por Juan de Villanueva en el siglo XVIII dentro de los Jardines del Príncipe. Su decoración interior de mármoles, bronces y relojes automáticos es de las más suntuosas de la España ilustrada.
Alberga las embarcaciones de recreo de la Corona, como la Real de Carlos IV, en el antiguo embarcadero junto al Tajo. Explica la curiosa tradición naval de una corte sin mar.
Fundación de Carlos III a finales del siglo XVIII, proyectada por Francesco Sabatini. Su capilla real alberga el sepulcro del rey padre y destaca por la sobriedad neoclásica de su diseño.
🌸 Mejor momento: Abril, mayo y septiembre
Compra el bono conjunto de Patrimonio Nacional si vas a entrar al Palacio Real y a la Casa del Labrador; sale más barato que las entradas por separado.
Los domingos de primavera y los festivos los jardines reciben muchas visitas de Madrid; empieza por la Casa del Labrador a primera hora para evitar colas.
Lleva calzado cómodo y resistente: recorrer los Jardines del Príncipe implica caminar entre cinco y siete kilómetros si quieres verlos completos.
Por la mañana, visita el Palacio Real con su Museo de la Vida Cotidiana y el Salón de Espejos. Al mediodía, date un paseo por los Jardines de la Isla para ver sus fuentes renacentistas y cruza hasta el Jardín del Parterre. Cierra el día cenando en una de las terrazas de la plaza del pueblo.
Dedica la mañana a los Jardines del Príncipe; entra primero en la Casa del Labrador y luego camina hasta el Estanque de los Chinescos. Por la tarde, visita el Museo de Falúas Reales junto al Tajo para entender la relación de la Corona con el río.
Empieza en el Convento de San Pascual, a unos minutos del centro. Después, si tienes coche, acércate al Real Cortijo de San Isidro y al Mar de Ontígola, un embalse renacentista que abastecía los jardines. Regresa al centro para comprar productos locales de la huerta antes de volver.