
Playa de Ses Illetes
Arena blanca y agua en tonos turquesa que no necesitan filtros. Es la playa más famosa de la isla, así que conviene llegar antes de las diez para encontrar sitio en verano.
Formentera es la isla que se resiste a la masificación. Sin aeropuerto propio y con un límite estricto de altura en sus edificios, aquí el Mediterráneo se disfruta en modo pausa. Si buscas playas de arena fina y días que saben a salitre, esta guía es tu mapa.
La isla es plana, pero las distancias entre calas son mayores de lo que parecen. Alquila una moto, bicicleta o coche en La Savina antes de que se agoten las unidades; el transporte público existe, pero es poco frecuente y no llega a todos los rincones. En agosto, los aparcamientos de Ses Illetes y Es Pujols se saturan antes de mediodía.

Arena blanca y agua en tonos turquesa que no necesitan filtros. Es la playa más famosa de la isla, así que conviene llegar antes de las diez para encontrar sitio en verano.

Faro del siglo XIX situado en el punto más alto de la isla. Desde aquí las vistas del mar abierto son espectaculares, especialmente al amanecer.

Acantilados rojizos y un faro minimalista en el extremo sur. El entorno salvaje y el silencio lo convierten en el mejor lugar para ver la puesta de sol.

Cinco kilómetros de costa sur con dunas y calas de difícil acceso. Es más tranquila que el norte y cuenta con chiringuitos donde parar a comer un arroz.

Núcleo principal de la isla con la iglesia fortificada del siglo XVIII. Sus calles albergan pequeñas tiendas y restaurantes donde probar el peix sec.

Puerto principal donde atracan los barcos desde Ibiza y el punto de partida para alquilar vehículos. Al atardecer, el paseo por el muelle ofrece vistas a las salinas.
🌸 Mejor momento: Mayo, junio y septiembre
Reserva vehículo antes de viajar: en julio y agosto las motos y coches se agotan y los precios se disparan.
Lleva calzado de río o neopreno para Ses Illetes; la posidonia muerta en la orilla tiene restos de madera que pueden rozar.
Los supermercados cierran pronto y los domingos abren pocas tiendas; haz la compra de agua y picoteo en Sant Francesc nada más llegar.
Por la mañana, aparca en el aparcamiento de Ses Illetes y recorre a pie la playa y la Laguna de s’Estany des Peix. Al mediodía, come en un chiringuito de la zona. Por la tarde, relájate en Playa de Llevant, justo al otro lado del istmo. Cierra el día con un paseo por Es Pujols y cena en el paseo marítimo.
Sal temprano hacia el Far de la Mola para evitar el calor y disfrutar de las vistas. Baja hasta Sant Ferran de ses Roques para un café en una terraza con ambiente bohemio. Por la tarde, elige un tramo de la playa de Migjorn para bañarte lejos de las aglomeraciones. Al atardecer, conduce al Cap de Barbaria y espera a que el sol se ponga sobre el mar.
Visita la iglesia de Sant Francesc Xavier y pasea por sus calles para comprar productos locales. Alquila una bicicleta si no lo has hecho y recorre los caminos rurales hasta una cala menor como Caló des Mort o es Caló de Sant Agustí. Regresa a La Savina con tiempo para ver el atardecer en el puerto antes de coger el barco.


