
Castillo de Nagoya
Reconstruido en los años cincuenta, alberga un museo con armaduras samurái y ofrece vistas panorámicas desde su torreón. Los shachihoko dorados de su tejado son símbolo de la ciudad.
Entre Tokio y Kioto suele pasar desapercibida, pero Nagoya atesora un castillo emblemático, templos milenarios y una gastronomía de miso que no tiene rival. Es el destino perfecto para quien busca Japón auténtico sin agobios de turista.
El metro de Nagoya y los trenes de Meitetsu y JR cubren toda la ciudad y el aeropuerto. El autobús turístico Me-guru conecta los principales monumentos del centro cada pocos minutos. Para una ruta urbana estándar no necesitarás coche.

Reconstruido en los años cincuenta, alberga un museo con armaduras samurái y ofrece vistas panorámicas desde su torreón. Los shachihoko dorados de su tejado son símbolo de la ciudad.

Santuario shintoísta fundado hace casi dos milenios, hogar de la espada sagrada Kusanagi. Su bosque de cedros crea un oasis de silencio a pocos minutos del centro.

Situado en Nagakute, recorre la historia textil y automovilística del grupo con piezas históricas y simuladores. Se llega en metro y monorraíl Linimo desde el centro.

Exhiben bienes culturales de la familia Tokugawa, incluyendo biombos y armaduras. El jardín anexo es uno de los mejores paseos de la ciudad.

Templo Osu Kannon, calles peatonales con tiendas de electrónica retro y antigüedades. Es el contrapunto alternativo a los grandes almacenes.

Antigua factoría de porcelana convertida en complejo cultural con museo, jardines y talleres donde ver a los artesanos trabajar la cerámica.
🌸 Mejor momento: Abril-mayo y octubre-noviembre
Si vas a recorrer varios monumentos en el centro, el autobús turístico Me-guru resulta más cómodo que el metro porque para en las puertas del castillo, Tokugawa y otros puntos clave.
Reserva mesa o llega pronto en los restaurantes de miso katsu históricos, como Yabaton, porque los locales llenan el local enseguida y no suelen admitir grupos grandes sin avisar.
Desde el aeropuerto de Chubu Centrair, el tren Meitetsu Limited Express llega a la estación de Nagoya en unos treinta minutos; evita el taxi porque multiplicará el coste por veinte.
Mañana en el Castillo de Nagoya y sus murallas. Tarde en el Museo Tokugawa y el Jardín Tokugawaen. Cena en Yabaton probando el auténtico miso katsu.
Visita matinal al santuario de Atsuta Jingu paseando entre cedros centenarios. Mediodía en Noritake Garden viendo la cerámica. Tarde en Sakae, subiendo a la torre de televisión o paseando por Oasis 21.
Mañana completa en el Museo Toyota, incluyendo la zona de simuladores. Tarde en el barrio de Osu, entre el templo Kannon y las tiendas retro de la zona peatonal.











