
Ópera de Sídney
Edificio icónico pero mucho más interesante si entras. La visita guiada interior explica la geometría de sus azulejos blancos y la acústica de sus salas; si solo miras desde fuera, pierdes la mitad del argumento. Aprovecha para cruzar al Real Jardín Botánico y fotografiarla desde la Silla de Mrs Macquarie.

















