
Habana Vieja
Centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sus calles empedradas, plazas coloniales y edificios restaurados conviven con la vida cotidiana cubana en cada esquina.
La capital que se resiste a ser museo y sigue viva a ritmo de son.
La Habana es una ciudad que desafía los sentidos: el salitre del Caribe se mezcla con el humo de los habanos y la música que brota de cada portal. Aquí no hay escenarios, solo calles donde el tiempo se ha quedado a vivir y donde cada fachada colonial esconde una historia real.
El centro histórico se explora caminando sin prisa. Para barrios como Vedado o Miramar, los almendrones (coches clásicos compartidos) y los bicitaxis son económicos y auténticos. Alquilar coche es innecesario dentro de la ciudad y complica el aparcamiento.

Centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sus calles empedradas, plazas coloniales y edificios restaurados conviven con la vida cotidiana cubana en cada esquina.

Paseo marítimo de ocho kilómetros que une el centro con Vedado. Es el escenario popular por excelencia, especialmente al atardecer, cuando las olas rompen contra el muro y los habaneros se reúnen a conversar.

Diseñado a imagen del Capitolio de Washington, alberga una cúpula de 92 metros y marca el cero kilómetro de las carreteras cubanas. Se puede visitar su interior con guía para conocer su arquitectura y su historia.


Antigua aceitera convertida en el centro cultural más vibrante de la ciudad. Combina galerías de arte, conciertos en directo y gastronomía en un solo espacio industrial abierto hasta la madrugada.

Dispone de dos edificios (Arte Cubano y Arte Universal) con una de las colecciones más completas del Caribe. Destaca especialmente la pinacoteca de arte cubano desde la colonia hasta la vanguardia actual.
🌸 Mejor momento: Noviembre a abril
Lleva efectivo en euros y cámbialos en CADECA; las tarjetas bancarias españolas no funcionan en la mayoría de comercios de la isla.
Acuerda el precio de los trayectos en bicitaxis y almendrones antes de subir, ya que no disponen de taxímetro.
Bebe solo agua embotellada y evita el hielo de dudosa procedencia en establecimientos no recomendados.
Recorre a pie las cuatro plazas fundacionales de la Habana Vieja: Armas, San Francisco, Vieja y de la Catedral. Entra en la Catedral de La Habana, sube al hotel Ambos Mundos y almuerza en una paladar cercana. Por la tarde, camina por el callejón de Hamel y termina con un mojito en la Bodeguita del Medio si te apetece el ambiente, o en una terraza más tranquila de la zona.
Salta al Malecón al amanecer para ver la ciudad despertar, luego sube al Hotel Nacional a tomar un café en sus jardines. Cruza hacia el barrio de Vedado para visitar la Necrópolis Cristóbal Colón y la Universidad. Por la tarde, desplázate en almendrón o taxi colectivo hasta la Plaza de la Revolución para ver el monumento a José Martí y los murales icónicos.
Dedica la mañana al Museo Nacional de Bellas Artes, priorizando el edificio de Arte Cubano. Almuerza en el Vedado y reserva la tarde-noche para la Fábrica de Arte Cubano (FAC), donde puedes ver exposiciones, conciertos y cine independiente. Si prefieres descansar, sustituye la tarde por las Playas del Este (Santa María del Mar), a unos 20 minutos en coche.







