Praia Banana
Esta cala en forma de media luna, en la isla de Príncipe, ostenta arena dorada finísima y aguas tranquilas protegidas por el arrecife. Es accesible desde la roça Sundy y suele aparecer desierta fuera de los meses de vacaciones locales.
Un archipiélago diminuto donde la selva besa el mar y el tiempo se mide en granos de cacao.
San Tomé y Príncipe es el segundo país más pequeño de África, pero guarda una de las mayores dosis de exuberancia natural del continente. Aquí las roças coloniales conviven con playas sin huella humana, bosques de niebla y el aroma permanente del cacao. Si buscas un destino sin filtros y lejos de circuitos masivos, estas dos islas te reciben con los brazos abiertos.
En la isla de São Tomé se viaja en taxi colectivo o en furgonetas compartidas que recorren las carreteras principales; si planeas visitar el interior o el sur, alquila un todoterreno porque el asfalto se deteriora rápido. Para ir a Príncipe existen vuelos diarios de unos quince minutos y un barco de carga que también transporta pasajeros. Una vez en Príncipe, lo más práctico es moverse en moto o en vehículo del alojamiento, ya que las distancias son cortas pero el terreno es irregular.
Esta cala en forma de media luna, en la isla de Príncipe, ostenta arena dorada finísima y aguas tranquilas protegidas por el arrecife. Es accesible desde la roça Sundy y suele aparecer desierta fuera de los meses de vacaciones locales.
Rui Almeida / Wikimedia Commons · CC BY 2.0Se trata de una torre volcánica de más de seiscientos sesenta metros que surge entre la selva del sur de São Tomé como una aguja de basalto. No es escalable sin equipo técnico especializado, pero la carretera que pasa por su base ofrece una panorámica que justifica la excursión.
Lagoa Azul Lighthouse, São Tomé and Príncipe - 20070804.jpg: Inna Moody from Vienna, Austria. Derivative work: JotaCartas (talk). / Wikimedia Commons · CC BY 2.0En la costa norte de São Tomé, esta ensenada de aguas cristalinas y fondo arenoso es el lugar idóneo para el buceo de superficie y el baño seguro. El entorno está rodeado de cocoteros y suele tener oleaje mínimo durante la estación seca.
GDSundy / Wikimedia Commons · Public domainAntigua plantación de cacao y café rehabilitada en la isla de Príncipe, donde aún se respira la arquitectura colonial portuguesa entre galerías de madera y jardines tropicales. Hoy alberga alojamiento y permite conocer de cerca el proceso del cacao de denominación de origen.

Ubicada en el centro de São Tomé, este salto de agua cae entre la vegetación densa de la selva primaria y es accesible tras una breve caminata desde la carretera principal. Es uno de los enclaves más refrescantes del interior de la isla.
Pequeña isla situada justo sobre la línea del ecuador, al sur de São Tomé, a la que se llega en embarcación desde la playa de Ponta Baleia. Además del hito geográfico, ofrece playas tranquilas y un entorno marino ideal para observar tortugas según la época.
🌸 Mejor momento: Junio a septiembre
Lleva euros en efectivo y cambia directamente a dobras en el país; los cajeros automáticos escasean fuera de la capital y muchos establecimientos no aceptan tarjeta.
Reserva con semanas de antelación el billete de avión o barco entre São Tomé y Príncipe, ya que las plazas son limitadas y no siempre hay salidas diarias según la temporada.
Usa repelente de mosquitos desde el atardecer y consulta en un centro de salud internacional las recomendaciones sobre profilaxis antipalúdica antes de viajar.
Por la mañana, pasea por el mercado nuevo y la avenida marginal de la capital para captar el ritmo local. Por la tarde, desplázate en coche hasta Lagoa Azul para un baño y buceo de superficie en aguas protegidas. Regresa a la ciudad para cenar pescado fresco a la parrilla en una cervejaria del puerto.
Sube hacia el centro de la isla para visitar la Cascata de São Nicolau y caminar entre la selva primaria. A mediodía, continúa hacia el sur por la carretera que bordea el Pico Cão Grande y haz una parada en el mirador para fotografiar la aguja volcánica. Acaba el día en una playa del sur, como Jalé o Piscina, para ver la puesta de sol.
Desde la playa de Ponta Baleia, toma la lancha matutina hacia Ilhéu das Rolas. Allí podrás fotografiarte en el monumento del ecuador, darte un baño en aguas cristalinas y almorzar pescado con arroz de coco antes de regresar a São Tomé por la tarde. Si el tiempo acompaña, quédate a observar el cielo estrellado desde la proa.







