Mercado del Puerto
El corazón gastronómico de la capital se encuentra bajo una estructura de hierro del siglo XIX. Aquí se sirven parrilladas de carnes de primera sobre brasas a la vista, en un ambiente que mezcla turistas y montevideanos.
Un país de playas salvajes, ciudades coloniales y asados inolvidables.
Uruguay sorprende a quienes creen que Sudamérica es solo selva y montaña. Entre la calma del Río de la Plata y el oleaje del Atlántico, este pequeño país esconde ciudades patrimonio, termas naturales y una de las culturas cerveceras y gastronómicas más vibrantes del continente.
Los ómnibus de larga distancia son cómodos, puntuales y conectan todas las ciudades costeras e interiores desde el terminal Tres Cruces de Montevideo. En la capital se mueve bien en taxi y aplicaciones móviles, pero para recorrer la costa dorada hasta Punta del Este o llegar a parques nacionales como Cabo Polonio conviene alquilar coche.
El corazón gastronómico de la capital se encuentra bajo una estructura de hierro del siglo XIX. Aquí se sirven parrilladas de carnes de primera sobre brasas a la vista, en un ambiente que mezcla turistas y montevideanos.

Patrimonio de la Humanidad desde 1995, este enclave portugués del siglo XVII conserva calles de piedra, faroles antiguos y el famoso Callejón de los Suspiros a orillas del río.
Escultura emergente de la arena de la Playa Brava creada por Mario Irarrázabal. Es el símbolo por excelencia del balneario más exclusivo del país y un punto de encuentro al atardecer.
Accesible solo en vehículos 4x4 o caminando por dunas, este parque nacional alberga un faro centenario, una colonia de lobos marinos permanentes y noches sin contaminación lumínica.

A pocos kilómetros de Salto, estas piscinas de agua termal natural son el plan perfecto para desconectar en el norte del país, con aguas que superan los 40 ºC en sus manantiales originales.

Inaugurado en 1856 en plena Ciudad Vieja de Montevideo, es el teatro más antiguo de Sudamérica. Sus visitas guiadas revelan una acústica excepcional y salones decorados al estilo neoclásico.
🌸 Mejor momento: Marzo-abril y octubre-noviembre
Reserva los ómnibus de larga distancia con varios días de antelación si viajas en semana santa o en febrero, ya que las rutas hacia la costa se saturan.
Lleva protector solar todo el año: el sol del Río de la Plata es muy intenso, incluso en días nublados de invierno.
En Cabo Polonio no hay cajeros ni cobertura eléctrica general: saca efectivo antes y lleva una batería portátil si necesitas cargar el móvil.
Recorre la Ciudad Vieja desde la Plaza Independencia hasta el Mercado del Puerto. Come un asado de medio día, visita el Teatro Solís por dentro y pasea la Rambla al atardecer hasta el barrio de Pocitos.
Sal temprano en ómnibus o ferry. Piérdete por el Barrio Histórico, sube al faro para vistas del río y almuerza en una parrilla del centro colonial. Regresa a Montevideo al caer la tarde.
Si tienes coche, llega hasta Punta del Este para ver La Mano y almorzar en el puerto. Si no, dedica la mañana al Palacio Legislativo y la tarde al Mercado Agrícola de Montevideo antes de tu vuelo.







